Un clúster para levantar vuelo

Se creó el Cluster Aeronáutico Córdoba, una instancia promovida por el gobierno provincial que tiene a FAdeA, a la Cámara Argentina Aeronáutica y Espacial, y a las instituciones universitarias locales, como ejes para el desarrollo del sector. La iniciativa también busca dar nuevas respuestas a los dilemas de la industria nacional.

Por Carlos de la Vega  
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Agencia TSS – En la sede de la Fábrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martín” (FAdeA), en la ciudad de Córdoba, el viernes 10 de marzo de 2023 se suscribió el acta con la carta de intención para la constitución del Cluster Aeronáutico Córdoba (CACba), que viene a formalizar la colaboración de hecho que ya practican los actores del sector, públicos y privados, para dar a la industria aeronáutica local una masa crítica que permita su proyección internacional. Esto es considerado imprescindible en un rubro que, si no posee presencia más allá de las fronteras, carecerá de relevancia tanto desde el punto de vista tecnológico como económico, como ha ocurrido en el pasado.

A la firma del acta constitutiva de la CACba concurrieron varias empresas de la Cámara Argentina Aeronáutica y Espacial (CARAE), el principal agrupamiento empresarial del sector; la Secretaría de Industria del Ministerio de Industria, Comercio y Minería del Gobierno de la Provincia de Córdoba y el Instituto Universitario Aeronáutico (IUA) perteneciente al Centro Regional Universitario Córdoba (CRUC) de la Universidad de la Defensa Nacional (UNDEF).

Después del acto, TSS conversó con Fernando Sibilla, secretario de Industria de Córdoba; Franco Giuggioloni, vicepresidente y gerente General de FAdeA; Javier Siman, vicepresidente de la CARAE y titular de la empresa DTA S.A; el secretario de la CARAE, Carlos Candiani y presidente de ContrAUT;y el director del IUA, comodoro mayor Julio Lucero.

La importancia de lo aeronáutico

“La industria aeronáutica para Córdoba tiene un impacto trascendental” le dijo Sibilla a TSS. “Ha sido madre y dinamizadora de industrias y, por lo tanto, consideramos que es un sector estratégico que genera puestos de trabajo de alta calidad y que compite por la vía alta del desarrollo. Por eso, la provincia siempre va a acompañar a este sector que ha dado grandes satisfacciones con un derrame muy próspero a otras actividades industriales”, agregó.

Desde el punto de vista de FAdeA, y como máximo exponente de la industria aeronáutica argentina, Giuggioloni enfatizó que “al estar emplazada en Córdoba [FAdeA], tiene que haber una relación natural con el gobierno provincial, además, por las características productivas de la provincia y porque ésta ha sido un núcleo histórico del desarrollo aeronáutico nacional. Incluso tenemos a buena parte del sector espacial radicado en Córdoba, con las instalaciones que poseen CONAE y VENG en Falda del Carmen, por ejemplo”.

En un sentido similar, se explayó el vicepresidente de la CARAE, Javier Siman: “Para nosotros, desde la CARAE es muy importante el apoyo de las instituciones y del Gobierno para poder avanzar en este sector que tiene una importante trayectoria nacional, en gran parte cordobesa, por encontrarse acá FAdeA, y la Fábrica Militar de Aviones tuvo una historia muy grande. Y dentro de Córdoba se encuentran también varias instituciones. La CARAE, si bien es nacional, tiene su central acá y cuenta como empresas tractoras a varias compañías como INVAP y FAdeA. Entonces, dentro de esta provincia está orientado todo hacia el sector. Tenemos un ámbito académico e industrial muy grande”.

De derecha a izquierda: Fernando Sibilla (primer plano), secretario de Industria de Córdoba; Franco Giuggioloni, vicepresidente de FAdeA; Javier Siman, vicepresidente de la CARAE; Carlos Candiani, secretario de la CARAE (Foto: Gentileza FAdeA).

“Toda esta cadena productiva que lleva a lograr fabricar piezas aeronáuticas y aeronaves completas es exótica para un país como el nuestro y aquí en Córdoba se da, por eso no es nada extraño que la CARAE, que es nacional, tenga sede en esta provincia”, agregó Carlos Candiani, también de la CARAE.

Desde la pata académica, Lucero reforzó los comentarios previos. “Yo tengo una visión desde el ámbito de la Defensa, que ya tiene una experiencia de 75 años en Córdoba. Lo que está manifestando el clúster es un modo de trabajo que, si bien antes no ha estado formalizado, en Córdoba ha sido muy común este intercambio entre la academia, el Gobierno y los entes privados. La industria de Córdoba tuvo su nacimiento en la industria aeronáutica y luego fue derramando y trasladándose a otros campos”.

Consultado por TSS acerca del estado actual del sector industrial aeronáutico, Candiani respondió: “la situación es un tanto compleja, hay de todo. Hay algunas empresas que tienen una situación más o menos próspera, pero en general la industria está deprimida y necesitamos que esto tome impulso, que se genere algún gran proyecto que derrame sobre las empresas del sector”.

En relación a lo señalado por Candiani sobre la necesidad de proyectos que impulsen al sector, Giuggioloni fue muy enfático: “El mayor condicionante de los proyectos aeronáuticos hoy es el tiempo y los recursos asociados. Tanto en lo que son proyectos militares como comerciales, las iniciativas son a largo plazo y se debe poder soportar ese tiempo con recursos. El segundo condicionante son las medidas específicas que se precisan para apoyar al sector como una legislación aduanera adecuada para ser competitivos y un sistema cambiario acorde. Pero lo principal son los recursos, ya que no se puede hacer aeronáutica cuando escasean”.

La creación del cluster

La idea es que el acta constitutiva permita aplicar a fondos públicos que tiene la provincia para dinamizar las actividades que el propio cluster tenga proyectado llevar adelante”, anunció Sibilla a TSS.

“En términos de concentración y especialización [el aeronáutico] es un sector que en la provincia tiene una ventaja comparativa, y por supuesto, competitiva muy importante”, dijo el secretario de Industria cordobés. Hay mucha experiencia comparada a nivel internacional que muestra que aquellas empresas que están inmersas en un clúster tienen mejores índices competitivos, esto entendido como mejor innovación, productividad e internacionalización”.

Sibilla, quien tiene un especial conocimiento de la industria aeronáutica cordobesa por haber sido vicepresidente de FAdeA entre 2017 y 2019, también se refirió a los objetivos que se persiguen, desde el Gobierno de Córdoba, con la constitución del CACba. “Estamos tratando de elevar el nivel de calidad de las empresas del cluster sabiendo que, en tanto y en cuanto eleven ese estándar, mayores capacidades y potencialidades para exportar van a tener. Y trabajar fuertemente con la política que viene llevando a cabo FAdeA de desarrollo de proveedores, en donde vemos mucha potencialidad para las empresas que componen la cadena del sector aeronáutico”.

La CARAE agrupa en la actualidad a cerca de 20 empresas de todo el país, aunque un número mayoritario de ellas se encuentran radicadas en Córdoba. “Todos los que integramos esta industria tenemos una serie de características donde la pasión no es menor –enfatizó Candiani– y la constitución del cluster es un paso importantísimo en la consolidación y el crecimiento de esta actividad”.

Diversidad de clusters

El concepto de clúster, aunque con varias acepciones posibles, remite principalmente a la noción de conjuntos de empresas e instituciones fuertemente entrelazadas y concentradas territorialmente, enfocadas a un sector particular de la economía con el propósito de aprovechar las características de la aglomeración para mejorar sus ventajas comparativas, incorporar nuevos eslabones a sus cadenas productivas, adoptar nuevas tecnologías y aprovechar más adecuadamente los recursos humanos. La idea fue popularizada en la década de 1990 por el economista e ingeniero estadounidense Michael Porter quien expuso su tesis sobre esta modalidad de organización productiva en su célebre libro La ventaja competitiva de las naciones (Vergara, 1999).

En Córdoba, además del recientemente formalizado clúster aeronáutico, hay varios otros, algunos de los cuales vienen funcionando desde hace tiempo y poseen una envergadura muy relevante. En este sentido Sibilla explicó que “la provincia está avanzando en el cluster automotriz, que es un sector que contribuye con 22 puntos del Producto Bruto Geográfico (PBG) y ahí hemos logrado articular algo que no se venía dando, que son las terminales automotrices trabajando en conjunto con la cadena de valor y la academia, entendiendo las potencialidades de mercado que tenemos, pero también tratando de resolver algunos grandes desafíos actuales como la electromovilidad o la movilidad sustentable de ese sector”.

A su vez, agregó Sibilla, “estamos avanzando también con el clúster de equipamiento médico”. Se trata de un sector que no cuenta con una contribución tan marcada al PBG cordobés, “pero que tiene en la constitución del propio cluster una parte muy interesante, ya que Córdoba representa el 55% de las exportaciones de instrumental médico del país, y es un sector que por su grado de especialización se le debe prestar mucha atención”, señaló el secretario de Industria.

El Cluster Tecnológico Córdoba (CTC) es otro de los pesos pesados de este escenario. Es la agrupación que nuclea, principalmente, a las empresas desarrolladoras de software e informática de la provincia mediterránea. Un clúster muy dinámico “que contribuye ya casi al 10% del PBG, siendo Córdoba el segundo polo de economía del conocimiento”, enfatizó Sibilla.

“Después hay otros que vienen en en una etapa inicial”, mencionó Sibilla, como el sector agroalimentario, con todo lo que tiene que ver con alimentación saludable; el de maquinaria agrícola, ahí hay un grupo muy interesante que está trabajando en los mercados de exportación a los que le estamos poniendo mucho foco”.

Franco Giuggioloni (izquierda), vicepresidente de FAdeA; y Fernando Sibilla (derecha), secretario de Industria de la Provincia de Córdoba, durante la firma del acta constitutiva del Cluster Aeronáutico Córdoba.

Gente, vocación y salarios

El sector aeronáutico argentino padece la escases de personal formado, tanto como ocurre en otros lugares del mundo y en otros rubros de alta tecnología. Las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemática, por sus siglas en inglés) son elegidas por los/as jóvenes en una proporción menor a lo que la sociedad necesita y por lo tanto, luego hay menos profesionales en esas disciplinas de los que se requieren. Un fenómeno que se repite desde Estados Unidos y Europa hasta Sudamérica. Sólo extremo Oriente tiene más o menos equilibrada la oferta y la demanda en este campo. TSS preguntó sobre cómo afecta esta cuestión al desarrollo de la industria aeronáutica en Argentina.

“Las carreras de ingeniería no tienen muchos ingresantes”, respondió Lucero. “En todo el país se están reduciendo los ingresos pero también vemos que la calidad no ha disminuido. Lamentablemente muchos de nuestros estudiantes luego se van a trabajar afuera porque no encuentran en el país oportunidades acorde por distintas circunstancias, entre ellas porque no ven proyectos que los motiven. Este cluster puede ser una esperanza en ese sentido. Actualmente nuestros ingresantes de ingeniería han subido un poquito, un 10% pero todavía no lo veo como una tendencia firme”, agregó.

Sobre la cuestión, Sibilla expresó: “no es un tema sectorial, ni regional. Hoy la pelea por los recursos humanos está presente en muchos países y sectores del mundo. Es cierto, además, que cuanto más uno compite por la vía alta del desarrollo, más difícil se hace”.

“Es una paradoja también porque uno ve cierta precariedad e informalidad laboral en algunos sectores y, en otros, cuando habla con los industriales, una de las grandes preocupaciones es porque no tienen mano de obra calificada”, agregó. “Tenemos buena calidad de profesionales y ese es el motivo por el cual los perdemos. Las empresas extranjeras tienen la capacidad monetaria de pagarles más por lo cual, la situación de las empresas argentinas en el sector es muy complicada” comentó Siman. “En la experiencia privada que tengo yo, los proyectos motivadores influyen en el 30% de la gente. El resto se guía por lo económico y es lógico porque las diferencias son abismales”, dijo. “El problema no se soluciona con sólo aumentar la cantidad de gente formada, porque si aumentamos el 100% también se nos van a ir, si no solucionamos los otros problemas. No es una cuestión de generar más, sino de retenerlos. La única forma para ello es con políticas de Estado que generen dinámicas de exportaciones en donde los salarios que pueda recibir ese profesional estén acorde con los internacionales”, agregó Siman.

“A pesar de los grandes esfuerzos que se vienen haciendo es un tema que aún no está resuelto y que consideramos que hay que ponerle mucha atención. Las políticas de clúster también buscan darle solución a estos problemas, a la formación de recursos humanos” remarcó Sibilla. Y añadió, “éste [el aeronáutico] es un sector que requiere mano de obra especializada con capacitación permanente. Ello precisa, no sólo esfuerzos públicos, sino también privados, y del sistema científico tecnológico, para poder formar y retener talento”.

Por último, respecto a los diferenciales salariales en la Argentina, en gran medida como consecuencia del tipo de cambio, Sibilla manifestó: “La Argentina tiene el dilema de los salarios medios y eso hay que abordarlo con independencia de la coyuntura. Es verdad que ahora, por las brechas cambiarias, tenemos estos problemas de que empresas extranjeras nos llevan talento y es muy difícil competir, pero no es menos cierto que nosotros tampoco vamos a poder competir, por la estructura quetenemos, con aquellos países que compiten por costo y precio. Entonces, se nos va a hacer cada vez más difícil competir en algunos segmentos con Brasil, en otros con México, con China o India. Pero algunos sectores como éste [el aeronáutico] nos van a permitir competir por la vía alta del desarrollo, por la innovación, el diseño, el conocimiento. Entonces, independientemente de la situación actual, coyuntural, hay sectores que se denominan ‘clúster trader’, o sea, que están expuestos a la competencia externa, y que llevan adelante proyecto que pueden competir en el mundo, son los sectores que debemos apoyar porque son los que nos van a permitir genera empleos genuinos de calidad, que es lo que permite desarrollar a los pueblos”.

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