Un equipo de la UNSAM trabaja en un dispositivo que se podrá colocar en el oído de forma similar a un auricular. Permitirá ampliar el acceso a estudios al reducir costos, facilitar la tarea del especialista y mejorar la experiencia del paciente.
Agencia TSS / UNSAM Noticias – Dormir bien parece ser cada vez más difícil en la sociedad de la hiperconectividad e hiper productividad. Según datos de la Asociación Argentina de Medicina del Sueño (AAMS), más del 50 % de los argentinos tiene dificultad para dormir. Esto genera problemas de concentración y aprendizaje, mayor irritabilidad, estrés y mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, entre otros problemas de salud. Sin embargo, muchas personas no acuden a hacerse estudios para detectar y tratar un trastorno del sueño, ya sea por subestimar su relevancia, o por ser estudios costosos e incómodos de realizar.
Para facilitar el diagnóstico, un equipo del Laboratorio de Fisiología de la Acción del Instituto de Ciencias Físicas (ICIFI-ECyT UNSAM/CONICET) trabaja en el desarrollo de un detector portátil de trastornos del sueño. Se trata de un dispositivo que se colocará en el canal auditivo de forma similar a un auricular y permitirá analizar la calidad del sueño de forma más accesible al reducir costos, mejorar la experiencia del paciente y facilitar la tarea del especialista.
“La idea es crear un dispositivo de salud móvil que permita ampliar el acceso de la población a este tipo de estudios”, indica Valeria Della Maggiore, directora del laboratorio y líder del proyecto, que obtuvo financiamiento del Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires (FITBA) 2025.
¿Cómo se miden habitualmente los trastornos del sueño?
La persona que tiene insomnio u otro problema para dormir tiene que ir a una clínica para hacerse un estudio de polisomnografía, donde se analizan las señales biomédicas que se adquieren durante el sueño. Le colocan electrodos y tiene que dormir en el consultorio. Del otro lado, un profesional observa esas señales en una computadora. Esto se hace así desde hace muchísimos años. El problema es que esa persona tiene que dormir con un montón de sensores puestos, no se puede mover y no duerme bien. Por ende, la información que se obtiene no es la mejor. Por eso, nosotros pensamos en hacer algo portátil, que el paciente lo pueda usar en su casa. A su vez, esto evitaría que el técnico tenga que estar horas registrando las señales.
¿En qué consiste el dispositivo que están desarrollando?
Es un dispositivo que se coloca en el oído de forma similar a un auricular (también se los conoce como In-Ear). Estamos en la primera fase del proyecto, pero queremos desarrollar tanto el hardware como el software. La idea es que sirva para registrar la actividad cerebral y otras señales adicionales. Va a tener tres sensores: un electroencefalograma (EEG) para medir la actividad cerebral, un oxímetro para medir la saturación del oxígeno y un acelerómetro para medir el movimiento corporal.

¿Cuáles son los aspectos más innovadores? ¿Existen otros similares en el exterior?
Hay algunos modelos de desarrollo de In-Ear afuera, pero están en etapa experimental y solo tienen EEG, mientras que el nuestro tendrá tres sensores. Por ejemplo, en la Universidad de Aarhus (Dinamarca), están desarrollando uno con EEG para detectar marcadores de enfermedades neurodegenerativas, como Alzheimer y Parkinson, pero no vimos ninguno que se use para estudiar el sueño. Otra innovación es que va a ser algo que se coloque en ambos oídos para poder medir el movimiento de los ojos. Esto es útil para analizar una de las etapas del sueño, el Rapid Eye Movement (REM), que es la etapa donde tenemos esos sueños bien vívidos. Un tercer aspecto es que, al tener un oxímetro, permitirá diagnosticar apneas. En la Argentina está muy subestimado este problema. La gente dice ‘ay, cómo ronca mi marido’, pero la apnea es un factor de riesgo de la hipertensión arterial. Otra cosa que pasa es que son estudios caros. Este dispositivo sería más económico y permitiría ampliar el acceso.
¿De qué material será el dispositivo?
Estamos invirtiendo bastante tiempo para definir esto porque no es trivial. Necesitamos algo que no sea incómodo para que la persona pueda dormir con eso; y que permita recopilar datos durante ocho horas sin que se agote la batería. A su vez, debería ser de un material flexible pero, al mismo tiempo, que no se desgaste rápido con el uso. Estamos pensando en hacer una primera aproximación con una impresora 3D y alguna resina donde podamos embeber los sensores que le queremos poner.
¿Y cómo será la parte del software?
Queremos diseñar un software que permita estimar la calidad de sueño automáticamente con IA. Nuestro objetivo es que no haya que hacer más a mano la estadificación del sueño, que es bastante tedioso porque lleva mucho tiempo. Esta es una colaboración que tenemos con Gonzalo Uribarri, un argentino que está en la Universidad de Estocolmo (Suecia), y estamos trabajando con dos estudiantes del ITBA que están haciendo su proyecto final. La idea es que el In-Ear funcione con el software, pero que también pueda usarse de forma independiente.
¿En qué etapa de desarrollo están y cuáles son los próximos pasos?
Ahora estamos en la primera etapa de gestación del hardware. Para eso, no queremos ir a la máxima complejidad desde el principio. Queremos generar un primer prototipo que sea viable y nos permita medir las variables que queremos medir. Después, avanzaremos en la miniaturización. Para eso, vamos a trabajar con Gabriel Sanca, del LINE. El FITBA nos da un año para tener listo el primer prototipo así que es una carrera.
Una vez que el dispositivo esté finalizado, ¿cómo llegaría al usuario?
Todavía no lo tenemos definido. Lo ideal sería que lo pueda adquirir el Ministerio de Salud, los hospitales, las obras sociales o cualquier organismo interesado en brindar un servicio mucho más barato y accesible. Las clínicas de sueño también podrían ser un target importante porque les permitiría hacer un diagnóstico ambulatorio y preciso.
Aparte de medir trastornos del sueño, ¿podría tener otros usos?
Sí. Podría servir, por ejemplo, para diagnosticar narcolepsia (trastorno neurológico que afecta la capacidad de regular los ciclos de sueño y vigilia). Muchas veces, los llevan a un consultorio y no logran quedarse dormidos. Entonces, se le puede poner este dispositivo como si fuera un holter y que se lo lleve a su casa. Otra aplicación que podemos pensar para una etapa posterior es algo que permita predecir cuando una persona se está por quedar dormida. Esto sería útil para personas que trabajan en turnos rotativos, seguridad vial o choferes de larga distancia. Para eso, habría que desarrollar un algoritmo predictivo que, al usar determinadas señales como marcadores, pueda detectar cuando la persona está entrando en un estado de adormecimiento. En ese punto, podría emitir un sonido que funcione como alarma y evitar que se quede dormido.
Integrantes del proyecto
El equipo que trabaja en el desarrollo del dispositivo In-Ear pertenece al Laboratorio de Fisiología de la Acción del Instituto de Ciencias Físicas (ICIFI-ECyT UNSAM/CONICET) y está formado por Valeria Della Maggiore, Lara Prado, Agustín Solano, Ariel Rivero y Pedro Martínez Viademonte. También participan dos estudiantes del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), Daniela Gluj y Olivia Grosso.
Además, contarán con la colaboración de Gabriel Sanca, del Laboratorio de Integración Nanoelectrónica (LINE-ECyT) para la miniaturización del prototipo; y de investigdorxs del Lab3Bio del Instituto de Tecnologías Emergentes y Ciencias Aplicadas (ITECA-UNSAM/CONICET) para la fabricación de los electrodos.
02 jul 2026
Temas: ECYT, ICIFI, LINE, Neurociencias, problema para dormir, trastornos del sueño, UNSAM

