Conocer los datos para cuidar el aire

Un equipo de la Universidad Nacional de Córdoba trabaja en el desarrollo de una estación de medición de variables ambientales portátil y de bajo costo para monitorear la calidad del aire y la contaminación atmosférica. La iniciativa forma parte de un proyecto integral que busca acercar información confiable a municipios, escuelas y comunidades que necesitan contar con esos datos.

Por Matías Alonso  
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Agencia TSS Los datos de calidad del aire son fundamentales para poder asegurar la salud de muchas comunidades, sobre todo aquellas próximas a fábricas y establecimientos productivos que generan contaminación, para así poder hacer reclamos a las autoridades locales. Un dispositivo desarrollado por la consultora Zeleni Svet, integrada por docentes de diferentes áreas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), busca aportar una solución a esta problemática. El proyecto está liderado por Jonatan Montes Gobelet, docente de escuela secundaria y estudiante de la carrera de Geografía, quien le dijo a TSS: “Esto nació como una iniciativa de ciencia ciudadana que le llevé a mis alumnos de secundaria, para medir variables ambientales usando electrónica de Arduino (una plataforma de hardware y software libre de código abierto). Se formó un proyecto muy lindo pero le veía mucho potencial académico si lo podíamos elevar a un nivel profesional, así que hablamos con colegas de diferentes áreas y creamos la Red Biósfera Urbana.

El objetivo es poder tener unas ocho estaciones de medición funcionando en la ciudad de Córdoba para el año próximo. Los dispositivos también tienen un sistema de geolocalización de los datos por lo que las estaciones se puedan ir moviendo por la ciudad para la toma de datos y así poder identificar focos de contaminación en tiempo real.

“Cuando anunciamos que íbamos a hacer esta estación de medición se nos acercaron muchas comunidades, como la gente de barrio San Antonio, Universitario de Horizonte y otros que tienen muchos conflictos ambientales por la calidad del aire, que en varios casos hace años que lo vienen padeciendo. Nuestra responsabilidad como académicos ya no era estar en un escritorio escribiendo, sino ir al territorio y ver el lugar adonde viven las personas. Mucha gente se venía quejando de problemas con la calidad del aire pero no había información, sabemos que el municipio tiene algunas estaciones de medición pero no publica los datos y la gente no puede acceder a ellos”, dijo Montes Gobelet.

El proyecto buscar medir variables ambientales usando electrónica de Arduino, una plataforma de hardware y software libre de código abierto.

La estación integra sensores basados en Arduino capaces de registrar variables ambientales como calidad del aire, material particulado, presión atmosférica y humedad. La información se complementa con imágenes satelitales, cartografía digital y herramientas de Sistemas de Información Geográfica (SIG), para construir diagnósticos ambientales más integrales.

El grupo ya diseñó la estructura del prototipo, el software y adquirió los sensores que integran de este sistema de monitoreo ambiental portátil que puede trabajar con autonomía, sin estar enchufado a corriente eléctrica.

En el barrio San Antonio, al sur de la ciudad de Córdoba, hay una planta industrial de producción de bioetanol que emite fuertes olores en todo el barrio que dificultan la respiración. La fábrica funciona hace más de 20 años y los pobladores de la zona denuncian problemas como enfermedades respiratorias, pérdidas de embarazo, enfermedades neurológicas y cáncer, entre otras afecciones que atribuyen a la contaminación de la fábrica. Los vecinos trasladaron su demanda a la Justicia, formaron una organización llamada VUDAS (Vecinos Unidos en Defensa de un Ambiente Sano), desde la que reclaman mediciones constantes de las variables ambientales, exigen controles y piden el traslado de la fábrica Porta Hermanos.

El otro barrio en el que están trabajando es Universitario de Horizonte, también al sur de la ciudad aunque más periférico y más cercano a Alta Gracia, donde sufren problemas por la fumigación agrícola que no respeta la zona de restricción, el espacio que debe dejarse sin fumigar entre los campos y los pueblos. En Córdoba ya está el antecedente de la zona de Ituzaingó, donde se condenó a los productores agrícolas que no respetaban las distancias de fumigación y se registraron severos problemas de salud en la población.

El grupo ya diseñó la estructura del prototipo, el software y adquirió los sensores que integran de este sistema de monitoreo ambiental portátil que puede trabajar con autonomía, sin estar enchufado a corriente eléctrica.

Según Montes Gobelet, estas comunidades también han sufrido “por otros proyectos científicos que se acercaban a ellos para medir las variables pero después no les compartían el dato, se quedaban esperando y se sentían usados. Así que están con la necesidad de contar con los datos pero un poco reacios a volver a confiar en la comunidad científica”.

En este momento se está avanzando en el proceso de patentamiento del dispositivo con el apoyo de la UNC. El proyecto también ha buscado la vinculación con autoridades de gobierno que puedan darle uso a los datos y diseñar políticas basadas en ciencia. La concejala a Jessica Rovetto Yapur (PRO) apoyó el proyecto y también hubo contactos informales con otros municipios y redes de monitoreo de aire. En dos semanas también harán un encuentro con el proyecto Nubia, de una estudiante de abogacía interesada en el derecho ambiental, adonde van a abordar el tema de la reforestación de la costa del río Suquía.

“Nuestra idea es pensar en la trazabilidad para poder ir midiendo en distintos puntos del territorio en tiempo real, mapearlo y encontrar los focos de contaminación. Yo vengo de la geografía y me parecía importante poder describir la distribución de los problemas en el territorio. También tenemos gente de diseño industrial, un biólogo, un estudiante de ingeniería ambiental y estamos buscando sumar gente de electrónica”, dijo Montes Gobelet.

El proyecto está autofinanciado entre sus miembros, aunque recibió apoyo del programa UNC Incuba de la Secretaría de Innovación y Vinculación Tecnológica de la UNC. La consultora compra los componentes y los entrega a una escuela técnica para que hagan las soldaduras y la puesta a punto como parte de sus prácticas, y luego vuelve a la consultora, adonde se hacen algunas mejoras del prototipo. También se están buscando empresas y municipios que quieran adquirir una estación de medición ambiental para poder ayudar al crecimiento del proyecto.

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