El Gobierno corta la carrera de casi 400 científicas y científicos

Julio era el último mes de contrato para cientos de becas posdoctorales que el Gobierno decidió no prorrogar pese a que los ingresos a carrera de investigador del CONICET se encuentran congelados y que ya se encontraba presupuestado inicialmente. Así, se ven interrumpidas no solo sus carreras, que costaron al Estado una inversión millonaria, sino también líneas y grupos de investigación.

Por Bruno Massare  
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Agencia TSS – El pasado miércoles 29, nuevamente se volvieron a reunir en el Polo Científico de Palermo integrantes del sector científico-tecnológico argentino para reclamar por una prórroga de las casi 400 becas posdoctorales del CONICET que finalizan este mes de julio y que el Gobierno se niega a prorrogar, pese al congelamiento de los ingresos al principal organismo de ciencia y tecnología de la Argentina.

Durante el acto, diversos representantes del ámbito científico se expresaron sobre la falta de respuesta a los reclamos por parte de la Jefatura de Gabinete para evitar la interrupción de la carrera de especialistas que tardaron años en formarse y en quienes el Estado ya ha realizado una gran inversión. La falta de renovación de las becas no solo impacta en sus trayectorias profesionales y en su futuro, sino en la ciencia argentina, ya que con esta se decisión se ven diezmados grupos y líneas de investigación.

Diego Hurtado, exsecretario de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación del exMinisterio de Ciencia, hoy degradado a Secretaría, dijo: “Es muy simbólico que justo hoy se cumplan 60 años de la Noche de los Bastones Largos”. Y agregó que, al igual que entonces, si bien en este caso se trata de un gobierno democrático, “estamos de nuevo ante un proyecto extractivista-financiero en el que la ciencia y la tecnología no tienen lugar. En la Argentina hay entre 2,8 a 3 científicos por cada mil integrantes de la población económica activa, cuando el promedio de la OCDE es tres veces mayor. Es decir, no sobran científicos y científicas, sino que nos faltan como agua en el desierto”.

 

El reclamo reunió a diversos actores del sistema científico-tecnológico en la explanada del exMINCYT en el barrio de Palermo.

Hurtado también contextualizó la situación actual con los datos de ingreso a carrera del CONICET. “Hay 559 altas pendientes de los concursos de 2022 y 2023, y un total de 959 ingresos pendientes. En 2024, no hubo convocatoria, y de la convocatoria de 2025 los resultados estarían recién en agosto de 2027, y las altas en 2028. Se naturaliza que el presidente del CONICET hable del futuro, cuando en realidad Daniel Salamone es un interventor que vino a destruir la institución”.

Nadia Chiaramoni, investigadora de la Universidad Nacional de Quilmes y del CONICET, alertó sobre cómo se percibe el ajuste “en laboratorios y oficinas vacías, mientras se pierden grupos de investigación y líneas de trabajo que costó muchos años generar y que no se recuperan con una convocatoria dentro de dos años. Los 400 que se pierden ahora, que estamos dejando en la calle y le costaron al Estado una inversión millonaria formar, no se recuperan. La ciencia no la hacen los edificios, la hacen las personas”.

Esta situación no es aislada, sino que se da en el contexto de un ajuste casi sin precedentes en el sistema científico-tecnológico argentino. Recientemente, Más de 2600 integrantes de la comunidad científica internacional, entre ellos 25 premios Nobel, reclamaron al Gobierno de Javier Milei que detenga el desmantelamiento del sistema de ciencia y tecnología.

 

Tanto el presidente de la Nación, Javier Milei, como el titular del CONICET, Daniel Salamone, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, fueron objeto del reclamo ante la falta de respuesta por la prórroga de las becas y el desfinanciamiento del sistema científico-tecnológico argentino.

“No es la primera vez que pasamos por este cientificidio, por eso tenemos que conservar la capacidad de pelear y de defender a estos 400 científicos. Pero hay 3000 más que se fueron por la expulsión salarial, porque el salario del sector científico está debajo de la línea de pobreza. No hay error en lo que está pasando, sino que estamos entrando en un proceso de dependencia profunda, están destruyendo el Estado para asegurar la concentración en pocas manos”, dijo Flavio Vergara, técnico virólogo del Malbrán y coordinador de salud, ciencia y técnica de ATE nacional.

Del acto también participaron representantes de trabajadores de otros organismos que sufren intentos de desmantelamiento por parte del Gobierno, como el INTI y la CNEA, y autoridades del sector universitario, como Franco Bartolacci, rector de la Universidad Nacional de Rosario y presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), y Ana Arias, decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. También estuvieron allí diputados de izquierda como Christian Castillo, Nicolás Del Caño y Néstor Pitrola, entre otros. Entre quienes estaban presentes, resaltaron la importancia de continuar la lucha y de la unificación de un frente entre las universidades y los diversos sectores de ciencia y tecnología del país.

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