La caída en la inversión en ciencia y tecnología por parte del Gobierno sigue profundizándose pese a recuperaciones en unos pocos sectores específicos. La evolución de la Función CyT en relación con el PBI llega a un mínimo histórico, tras caer por tercer año consecutivo. Continúa el vaciamiento en diversas instituciones, donde se promueve la salida de personal y se desarticulan programas y líneas de investigación.
Agencia TSS –Por tercer año consecutivo, en la Argentina la Función CyT (la inversión pública destinada al sistema científico-tecnológico) desciende y llegará a un mínimo histórico en torno al 0,151%, superando incluso los mínimos anteriores de 2002 (0,177%) y 1976 (0,194%), según el análisis presupuestario realizado por el Grupo EPC-CIICTI.
De acuerdo con el informe, el financiamiento en ciencia y tecnología (CyT) continúa lejos de la pauta establecida en la suspendida Ley 27.614 (debería ser un 0,520% del PBI). Además, el 68,3% de la FCyT ejecutada a junio de este año son sueldos, un porcentaje que va en aumento a medida que se desarticulan programas y líneas de investigación.
“El sistema, cada vez más, viene financiando la inercia salarial, de sueldos que a su vez están atrasados en un nivel profundo pese a la actualización puntual en las universidades nacionales. Una vez que la gente se empieza a ir por los bajos salarios y el Estado no invierte en nada que no sea sueldos, el programa o la línea de investigación queda carente de objeto y se desfinancia, no hay gente para seguir haciendo eso. Es lo que se ve en organismos como el INTA o el INTI: la desarticulación de programas completos. Es un ciclo que puede reinciarse una y otra vez con equipos enteros que se van, además de agravantes como el de la CNEA, donde se da que hay un traslado de especialistas a empresas privadas señaladas como beneficiarias de líneas del Super RIGI, como Meitner Energy”, le dijo a TSS Nicolás Lavagnino, director del Grupo EPC-CIICTI.
Función CyT (2015-2026)

El informe identifica casos extremos de recorte (INA, CONAE, Agencia I+D+i), que van del -49% al -37% real. Estos organismos, además, muestran un importante grado de sub-ejecución en los primeros seis meses del año.
El promedio de la FCyT aminora su deterioro este año, al perder 2,7 puntos contra un 2025 que significó el peor en la historia de la inversión pública en CyT. La caída se encuentra atenuada por la inclusión de partidas espurias en el ámbito de la Secretaría de ICT (-1,2% en la parte genuina) y la ejecución excepcional en el INTA debido a las liquidaciones finales por masivas desvinculaciones en el organismo. Es que, a nivel de ejecución presupuestaria, se dan paradojas como la del INTA, que vio crecer la ejecución de liquidaciones finales en el inciso salarial producto de las masivas desvinculaciones.
Un sistema científico-tecnológico en proceso de vaciamiento
El informe del Grupo EPC-CIICTI detalla que la ejecución interanual vs. 2025 continúa con gran mayoría de retrocesos: Instituto Nacional del Agua (INA) (-49,7%), Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) (-41,8%) y Agencia I+D+i (-37,5%) profundizan sus bajas. INTI (-7,1%), CONICET (-7,0%) y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) (-5,9%) muestran caídas reales en el acumulado a junio de este año.
Variación real de la ejecución acumulada por organismo de CyT
(junio 2026 versus junio 2025)

En ningún caso la caída es tan extrema como en el de la Agencia I+D+i, que pierde el 88,6% de su presupuesto, considerando la ejecución real acumulada del primer semestre contra el 2023. “La Agencia anunció un nuevo tipo de subsidio, mucho más concentrado y de montos más importantes, pero lo realmente importante es el monto total del programa, que es muy pequeño y todavía no tuvo correlato presupuestario; por lo que todavía, como muchas otras cosas en este Gobierno, es solo un anuncio”, sostuvo Lavagnino.
En el CONICET, el informe señaña que el plan del Gobierno consiste en reducir la inversión en el organismo en un 34,7% en tres años. En una perspectiva de largo plazo el presupuesto del organismo vuelve a niveles inferiores a los de 2009 y cae 37,3% desde su pico en 2015.
Presupuesto Agencia I+D+i

En casos como el INTI, donde se frenaron despidos por orden judicial pero que sigue sufriendo la salida de especialistas y la desarticulación de líneas de trabajo, a nivel presupuestario consta de un solo programa desde este año, pero en la apertura por actividad se discierne una fuerte sub-ejecución en la actividad Metrología (35,4% de ejecución).
“Lo que queda es un sistema desarticulado en sus capacidades efectivas, más ṕarecido a una especie de carcasa institucional y burocrática, un poco lo que pasó con el exMINCYT (hoy Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología), que no tiene ninguna línea específica relevante y es una carcasa llena de gasto que maneja líneas presupuestarias con escasa relación con el sistema científico”, dijo Lavagnino.

